18.5.20

La crisis del COVID ha truncado numerosos sueños y aspiraciones. Ahí va el mío. Voluntariado consciente en Kenia. ¿Cómo podemos revertir la situación ahora?

Somos tres estudiantes de doctorado en dirección de empresas, trabajamos juntas en un grupo de investigación explorando temas sobre empresa familiar, emprendimiento social y crowdfunding. Además, dos de nosotras somos docentes universitarias en una escuela de negocios, mientras que otra tiene una beca predoctoral en la universidad pública asociada a un proyecto sobre economía social financiado por el ministerio.
En nuestros distintos momentos vitales tenemos un punto común y es aprender de diversas realidades, aportar nuestro conocimiento y experiencia previa y tratar de revertir la situación para mejorar la sociedad. Consideramos que la educación es una herramienta de transformación y queremos hacer uso de ella no solo en nuestro trabajo del día a día, sino también en otras sociedades y contextos, aportando nuestra semilla hacia el cambio y la prosperidad de estas regiones. Creemos que educar en valores e igualdad es sinónimo de crear oportunidades para la sociedad, por lo que ansiamos ser el cambio que queremos ver en el mundo. La ignorancia será siempre el monóxido de carbono que impide ver con claridad, mientras que la educación representa el oxígeno, que dota de libertad, capacidad de decisión y espíritu crítico a los individuos. Haremos todo lo que esté en nuestras manos para que el aire sea lo más puro posible. Para nosotras, el viaje de voluntariado a Kenia implica mucho más que lo que de forma tangible el viaje representa, es un viaje sobre todo hacia nosotras mismas, hacia la búsqueda de un estilo de vida, de unos valores, inquietudes y prioridades. No es un viaje físico, es algo que va mucho más allá de eso: es una forma de ver el mundo.  Por ello, nuestro objetivo con este voluntariado es que al igual que nosotras nos nutrimos de conocimiento e intentamos transferirlo a los jóvenes en nuestra actividad docente, queremos transmitir conocimiento a niños y jóvenes de allí. Sabemos que con unos días no basta para cambiar la situación actual, pero sí para ayudar a que centros como los que vosotros apoyáis sigan adelante y sigan aportando valor a la sociedad. Es por ello que, creemos en este viaje solidario, ya que aparte de conocer la amplia realidad, nos disponemos a ayudar a la supervivencia de estas acciones.
Bajo nuestro punto de vista, independientemente de nuestra procedencia, la esencia del ser humano prevalece sobre cuestiones económicas o culturales. Por tanto, nos motiva conocer profundamente, concienciarnos y sensibilizarnos con las diferentes formas de vivir. Ello trae implícito cuestionarnos la realidad experimentada en sociedades occidentales, ya que no es la verdad absoluta. Necesitamos abrir horizontes y tumbar barreras; es muy fácil quedar atrapado en una rutina en la que normalizamos nuestras condiciones personales, y en definitiva, normalizamos nuestra fortuna por haber nacido donde nos ha tocado. Ser consciente de esta normalización es el primer paso para el cambio. Si queremos un mundo más consciente de una realidad global, y no parcial, es necesario empezar por uno mismo.
Para ello tenemos la voluntad de buscar las causas y razones por las que los países evolucionan de una manera u otra. Para ello requeriremos libros, películas y vivencias previas que nos permitan comprender Kenia antes de embarcarnos en esta aventura. Con todo ello en esta carta, además de plasmar nuestros objetivos y motivaciones, nos comprometemos a impregnarnos de conocimiento previo para vivir esta experiencia, sumergiéndonos en la doble vertiente: historia y futuro, dolor y felicidad, emoción y calma, amor y odio, la conmoción del desasosiego, la ayuda al prójimo que revierte en impulso a uno mismo, risa y llanto, enternecimiento y abominación por contribuir a las desigualdades. Nuestra convicción radica en compartir el oxígeno, colmando otros pulmones con el autodesarrollo, la consciencia y el talento que todo ser humano posee.

Martina Romá y sus compañeras vitales

20.5.19

Perdiendo el norte


Lo prohibido es incomparable a lo sencillo. 
Esperar unos meses para verte, entretenernos con conversaciones cada noche, cada día. 
Imaginar cómo sería lo imposible. 
Viajar en los recuerdos de lo que ha sido y pensar si volverá a ser de nuevo. 
O si por el contrario, la valentía quedará escondida tras la comodidad. 
Nunca entenderé a quien elige lo fácil, lo correcto, lo roto. A quien elige por los demás. 
Pero lo peor es comprender que ser infeliz es a menudo una decisión propia; conformistas en su zona de confort. Aquellos con abnegación como moralidad: sacrificio personal en detrimento de su persona. 
Lo prohibido en ocasiones es lo valiente, es lo que te da vida cuando te abdicas en vivir lo que limitadamente se espera de ti.

15.12.18

Una habitación con vistas al interior


Me fascinan los atardeceres. Los diferentes colores en los que se transforma el cielo. Ese lugar con tantísimos años, testigo de millones de historias.

Particularmente esta es la mía. 

Unas vacaciones en Roma que duraron diez meses, una palmera que simboliza raíces: el jardín de casa, los veranos en la piscina mirando hacia arriba y admirando las ramas y sus formas, sombras y colores.

Las nubes representan la Martina soñadora, creativa y con inquietudes artísticas. La combinación de colores, significan los diversos momentos, etapas y experiencias que atraviesa cada ser humano.

Edificios de fondo: la civilización.

Una piel morena, resquicios de un verano repleto de recuerdos.

Rizos, característicos de este ser que pretende admirar diferentes perspectivas de una misma realidad. No hay nada menos heterogéneo que la verdad.

La LUZ iluminando el paso inexorable del tiempo.

Una habitación de un nuevo año: lejos de todo, adaptación (de nuevo) al pasado-futuro. Un comienzo de curso sin recibir clases, impartiéndolas.

La foto de arriba tendrá un año. Recuerdo lo acontecido en el transcurso y me doy cuenta de cuántos conceptos acumulados, exposiciones y crecimiento.

Sobre todo tras analizarla veo nítidamente balance, equilibrio, quietud interior, consciencia y estabilidad. Tal vez esta percepción esté sesgada por la melodía de Leonard Cohen tan luminosa como lo que proyectaba desde su interior. 
Las vistas de cada habitación reflejan lo que cada uno quiera. Esta es la mía.

Martina Romá





6.11.18

Problemas del primer mundo


Los baños del festival están sucios
La bebida es demasiado cara
Mañana tengo que hacer un trabajo
Debería estudiar más inglés
¿Me compro este u otro coche?

Es lo que tiene vivir en la abundancia

Vivir en la opulencia nos hace olvidar lo que tenemos

Y olvidar lo que no tienen muchas personas en Ghana, India, África o Brasil

El principal problema del primer mundo es la inconsciencia

El quejarnos por banalidades

Cubrir las necesidades básicas y después centrarnos en el crecimiento personal y la autorealización,

Nos volvemos egoístas y ególatras,

Porque la justicia cuando tus necesidades básicas están cubiertas pierde el sentido

Y justicia es que los baños estén limpios
Que la bebida sea accesible
Tener más tiempo para no tener que sucumbir al coste de oportunidad
Que me pueda comprar el coche que deseo (el que poder y el marketing me han inculcado)

Pero, ¿no es acaso justo contribuir a la mejora de la vida de personas en riesgo?
¿No es justo que el mundo experimente un crecimiento sostenible?
¿Es justo sinónimo de imposible, irreal y ficticio?
Y más ahora
Y más en estos países desarrollados
Con patrocinios, con industria, 
Con cultura, con conocimientos

¿Es erudito sinónimo de justo? ¿Es la cultura directamente proporcional a la justicia?
El tiempo que se le dedica al desarrollo de conocimientos técnicos debería ser proporcional al de habilidades humanistas

Vivimos en la riqueza mientras en el mundo sigue existiendo hambre  
Es un sinsentido que continuemos devorando alimentos, devorando libros, y que culturizarnos no vaya ligado a tomar conciencia
Al final parece que si está en los libros es justo; es irreal, imposible y ficticio

Hay obesidad mientras hay inanición
Mala actitud mientras tenemos vida 
Inmuebles disponibles, gente en la calle 
Miedo por perder trabajos, estancamiento y conformismo
Odio al diferente, cuando todos lo somos
Tristeza por quien no nos recuerda, aversión por quien no quiere recordar las atrocidades que le ha tocado vivir

Debatir es infame, desamparar a quien no tiene las mismas ideas y valores está a la orden del día
  
Nada nuevo ha quedado aquí plasmado. Y tal vez ello sea el problema del primer mundo: que conozcamos estas ideas, que incluso comulguemos con ellas, pero que nada hagamos por cambiar el statu quo; porque al final el sistema nos abraza con tanta intensidad que nos impide discernir la realidad de la fantasía inculcada.


Martina Romá

21.10.18

El imaginario de la posesión hace del amor una situación de guerra

https://marcli4.tumblr.com/post/179275932868/no-era-más-que-un-zorro-semejante-a-cien-mil

Un lugar que no me pertenece pero al que pertenezco.

Al igual que estos lugares son mágicos, también se producen conexiones con seres que aunque tendamos a pensar que nos pertenecen (i.e. un perro), somos nosotros quien les pertenecemos a ellos.
En definitiva, los roles se invierten porque no existen.
Nos empeñamos en pensar que los animales han de tener un dueño, pero ellos eligen una figura de referencia que sospecho es la que más amor les brinda.

Yo no le daba de comer cada noche, ni le cambiaba el agua cada día. Pero dábamos paseos juntos, nos sentábamos sin ningún pretexto por el campo y, en realidad no hacíamos nada especial más que disfrutar de nuestra compañía.
Simba ha sido algo que no me ha pertenecido sino que yo he pertenecido a él.
Como una vez escribí en un pie de una foto suya: "El imaginario de la posesión hace del amor una situación de guerra".

Pues pertenecer cuando se trata de compartir la vida tiene una acepción distinta. 
Particularmente creo que es la libertad de escoger. Un amigo no me pertenece pues el amor es libertad. Es SER cuando estás con ese algo o alguien que te permite ser tu mismo. Sin importar tus aciertos o tus derrotas, por ello te aleja del ego y te acerca a la esencia.
Dando. Recibiendo. Amor. Cariño. Paz. Libertad.

Martina Romá 

14.12.17

LUZ




La desprendes con tu mirada, con tus acciones, con tus preguntas.
La intensidad puede que tenga que ver con el calendario lunar y con el solsticio de verano.
En cierto modo, desconozco si es directa o indirectamente proporcional a la percepción o si es un sesgo de mi realidad.
Pero sé que cada persona que conoces te aporta más, te ilumina. Y lo destacable en ti es que siempre tienes claro tus preferencias y la prioridad que le das a lo que más te importa. 
¿Sabes? Mientras sigas invirtiendo el tiempo en aportar valor a los que te rodean, el tuyo estará generando un valor incalculable, intangible.
Por tu SER, sé con certeza que mereces algo que te aporte tanto como lo haces tú. 
Así que muestra tu faceta más sensible y profunda, tu mente es tan curiosa y volátil que por una parte evidencias esa curiosidad intelectual, con tus ganas de adquirir conocimientos y mostrar lo aprendido en el trayecto, y por otra pareces apreciar la vida desde una vertiente espiritual.
Veo en ti luz, pues en esta aventura de conocer a un alma pudimos deshacernos de alguna venda que habitaba en nuestros ojos, constatando que el ego cuando más lo alimentas más se crece, pero cada uno somos nuestra propia luz y sombra.
Ser emocional y profundo coincidimos que es algo que no predomina pero lejos de preocuparnos, agradecemos a la vida por ponernos en el mismo camino de lucidez y luminosidad.
Te quiero y siempre te querré.

Martina Romá