2.10.14

I. Rome

Aquella mañana caminaban. Corrían entre el tumulto de la gente por aquella maravillosa ciudad.  
Llegaban tarde a la estación Colisseo. Pero, ¿qué importaba el tiempo cuando tienes tantos meses por delante?
Escuchaban aquella canción, Rome de Poenix, mientras Martina se recogía el pelo con un movimiento lento, como si le gustase que le mirase con detenimiento. 
Habían dejado Termini atrás y quedaba poco tiempo para confesarle que sentía miedo. Tan atroz y destructivo que le ardía el cuerpo al pensar que podía perder a aquella chica tan indispensable en sus días. 
Su excéntrica manía se había acrecentado con el nerviosismo de expresar, al fin, lo que tantas semanas llevaba guardando.
Inconscientemente, daba golpecitos a la barandilla de metal del vagón con una moneda. Tin. Tin. Tin.

Es el momento, pensó mientras le dedicaba una mueca parecida a una sonrisa.
-Martina, quería hablar contigo.
-Vale, pero ponte de pie, solo nos queda una parada para bajar.
En ese momento pensó que lo que había estado toda la noche pensando no tenía la mayor relevancia. Estaba de más preguntarle si iba en serio con el italiano. Porque la respuesta iba a ser contundente. Ella era de esas chicas que no daba explicaciones a nadie, era libre. Tan libre como las gaviotas de aquella playa donde la conoció. Justo antes de saber que los dos iban a emprender una nueva aventura el año siguiente en la misma ciudad.

Aquellos días quedaron atrás, como su pelo moviéndose al son de la brisa, como aquel moreno dorado y aquellas horas erizando la piel bajo la luz de la luna.
-¿Qué querías?.
-Ah no era nada, solo que luego del Colisseo me gustaría que fuésemos al Foro Romano y viéramos lo que queda de la Roma antigua.
-Bien.
Y subieron por aquellas escaleras mecánicas, salieron por las barreras de control y Pablo se quedó con aquel miedo metido en los huesos. Martina seguía jugando con su pelo, y de fondo se escuchaba el sonido. Tin. Tin. Tin. Un eco estridente que Martina ya no escuchaba.
Porque Pablo hubiese podido hacer todo el estruendo posible. Pero ella había ensordecido. 
Hay veces que las personas correctas se presentan en el momento equivocado. Otras, sin embargo es el momento adecuado pero la persona no es la correcta. Pero te dejas llevar. Porque quieres vivir en un sueño y volar libre y vivazmente. 
Pero de repente despiertas y mirando al horizonte se presenta otro rostro. Otra sensación que nunca antes habías vivido. Y no era ningún italiano, ni aquella bella ciudad. 



El mundo es cambiante, y lo hace de una forma tan dinámica que no puedes permitir que el miedo te paralice. Porque no hay mayor enemigo que alguien que coarte tu libertad. Así que corre, toma la oportunidad y cambia lo establecido. 
Suerte, azar… No nos equivoquemos, no hay nada como saber que lo conseguido es por propio mérito, así que no esperes el momento. Camina. Corre entre el tumulto de la gente. Busca tu propio destino. Pero lo más importante. Encuéntralo.

16 comentarios:

  1. Un relato muy filosófico que has obtenido de lo cotidiano. Eso es difícil y lo has logrado! Almas que viajan por el mundo, en el tumulto de un subterráneo, por escaleras mecánicas, rumbo al Coliseo...pero buscando su destino. Con miedo, algunos... sin saberlo, otros. Me encantan las últimas líneas. ¿Será posible llegar a buen destino? El azar anda por ahí, invisible pero real.
    Felicitaciones y un abrazo, Sylvia

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  2. qué alegría volver a leerte! Me ha gustado mucho esta nueva entrada, hacer magia de las situaciones más triviales quizás.. un abrazo!

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  3. Un gran relato, que nos invita a pensar y reflexionar, realmente me gusto leerte.
    Que alegría que hayas vuelto.
    Que tengas un lindo día

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  4. muy buen relato y la imagen que pusiste, creo en el azar pero tambien en hacerse cargo de lo que a uno le corresponde
    besos

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  5. Que nada te pare. La vida hay que recorrerla sin prisa, pero sin pausa.

    Abrazos, Martina.

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  6. Bonito relato!... Aunque como dice Oscar Wilde, en la vida existen dos clases de desgracias, una es no conseguir lo que quieres, y la otra es conseguirlo...
    Nunca se sabe :p
    Un beso!

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  7. Quien sabe, el amor se encuentra donde menos lo esperas. Creo que el resto de cosas hay que trabajárselas un poco más, y la suerte también vendrá sola. Como dices, hay que subirse a los trenes, y fluir, quien sabe lo que nos depararán...

    Besos

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  8. Hola!! Como estas? Espero que bien.
    Gracias por compartir esta entrada, era justo lo que estaba necesitando leer. No dejar que el miedo nos paralice. Ser libres, volar... La vida es tan cambiante y todo lo que puede pasar es tan inesperado... Gracias, de verdad me ha encantado.
    Besos.

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  9. Soy totalmente fan de la ultima parte de la entrada, no debemos dejarnos llevar simplemente por lo que creamos que la vida nos tiene, desde el dia que nacemos nos dan un libro en el cual esta en nuestras manos escribirlo o simplemente conformarnos con leerlo como meros espectadores... Aunque las personas o las circunstancias no sean las apropiadas de todo se aprende, y si queremos ser sabios, primero tenemos que ser jovenes y un poco inconscientes.
    Un beso, me ha encantado tu escrito♥

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  10. Estoy de acuerdo en que hay que impedir que coarten nuestra libertad y créeme que acabarás agotada. De una manera u otra todos tratarán de dirigirte por el "camino adecuado".
    Que si decidimos nosotros o tenemos ya un destino, es como todo, cada uno tendrá su idea. La correcta, yo aún no sé cual es y tal vez sea porque ninguna lo es.
    Un fuerte abrazo.

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  11. El mundo es cambiante, y lo hace de una forma tan dinámica que no puedes permitir que el miedo te paralice. Porque no hay mayor enemigo que alguien que coarte tu libertad."

    las cosas , el mundo, la vida cambia y pasan tan rrapido ... Que por eso aprovecho las cosas buenas y dejo atras mis miedos, aunque creeme cuesta un poco pero lo importante es como tu dices que nadie corte tus alas para poder ser libre ♥

    Un beso!

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  12. ¡Hola, Martina! :)
    Primero que nada, quiero agradecerte el comentario que dejaste en mi blog. Te lo agradezco un montón, en serio, tus hermosas palabras siempre consiguen motivarme para seguir adelante.

    Respecto a la entrada, ¡qué preciosidad! Me encanta esa idea que transmites de arriesgarnos, de ser libres, de ser más fuertes que el miedo sin dejar que nos paralice. Siempre me ha gustado mucho tu manera de descifrarte a través de las palabras, ¡eres increíble! Como siempre, un verdadero placer dejarme caer por este rinconcito...

    ¡Un abrazo, que seas muuy feliz!

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  13. "¿Qué importaba el tiempo cuando tenían todo el tiempo del mundo?"
    últimamente me siento así. Pero lo peor es que nunca tenemos siempre todo el tiempo del mundo..

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  14. No podemos controlar las personas que entran y salen de nuestra vida, supongo que eso es parte del encanto de la vida, aunque a veces nos juegue malas pasadas.
    "Hay veces que las personas correctas se presentan en el momento equivocado."
    Me ha encantando la entrada, y más todavía que esté ambientada en Roma :)

    *abrazos*

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  15. Qué bonito es el texto!
    y yo creo que no hay nada mejor que sentirse bien para perder el miedo y poder disfrutar de cada momento sin importarte nada más.

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  16. Me encanta el texto, sobretodo ese párrafo al final que tan bien representa al canto a la vida, a vivir los sueños y no dejar de luchar por ellos hasta el último susurro de nuestro corazón.. De verdad con los tiempos que corren,no hay nada como entrar aquí, verse arropada por la música tan bella que tienes seleccionada, y sentir la calidez de tus palabras ;)

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